Ciudades
Alcalà de Xivert
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Alcalá de Chivert (en valenciano, Alcalà de Xivert) es un municipio de la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana, España. Pertenece a la comarca del Bajo Maestrazgo y cuenta con 7.358 habitantes (INE 2007). Durante el siglo XIX y hasta los años 1910 la denominación de la localidad fue Alcalá de Chisvert (a veces escrito con la forma ortográfica alternativa Alcalá de Chisbert).
GEOGRAFIA
Su orografía está compuesta principalmente por dos grandes sistemas montañosos que ocupan y componen buena parte del mapa municipal: la sierra de las Atalayas en su porción N.O. con alturas como Atalaya Grossa (635 metros), y la sierra de Irta, paralela al mar desde la misma raíz, desde Alcocebre a Peñíscola, formando otras estribaciones menores como la sierra de Chivert que ocupa el centro geográfico territorial. En cuanto a la red hidrográfica, se distingue por una serie de barrancos secos entre los que cabe destacar el río Cuevas, también conocido en su último tramo como San Miguel, y las ramblas del Mas, Valldancher, Seguer y Estopet como las de mayor recorrido y entidad. El río Cuevas, en su desembocadura en el mar, forma un delta pedregoso y un estanque conocido como "L’Estany". Se accede a esta localidad desde Castellón de la Plana tomando la N-340 o la AP-7.
BARRIOS En el término municipal de Alcalá de Chivert (y dependientes del mismo ayuntamiento) se encuentran también los siguientes núcleos de población:
Numerosos hallazgos arqueológicos permiten afirmar la presencia humana en el término de Alcalá de Chivert desde muy antiguo. Industria lítica epipaleolítica, en torno al año 9000 a.C., se ha encontrado en la Cova dels Diablets, junto con cerámica del neolítico medio e industria lítica del neolítico final. Del eneolítico se han encontrado restos cerámicos en la Cova de la Torrera. Se constata la presencia de materiales traídos por los pueblos comerciantes, como un escarabeo egipcio en la necrópolis de la Solivella, así como cerámica púnica y griega en diversos yacimientos. De época ibérica se encuentran abundantes restos arqueológicos: Poblados como El Palau y El Tossalet, necrópolis como La Solivella, el yacimientos más importante de este periodo, y El baixador d'Alcossebre, lápidas escritas, restos cerámicos y metales en El Corral de Royo, Pulpis, Irta y Xivert, monedas en Regalfarí, Alcalá y Xivert, y enterramientos dispersos en Capicorp, Palaba y Alcossebre, que demuestran una densa red de poblamiento en dicha época. La romanización se constata en la presencia de lápidas funerárias en el Corral de Royo, Corral Blanc y Almedixer, y en la vía que cruzaba de norte a sur el término por el llano de Alcalá. Los vestigios medievales más antiguos son los de la fortaleza y la medina árabe de Chivert, con lienzos de muralla de los siglos X-XII. Con la conquista cristiana del territorio, la Orden del Temple, organiza la bailía de Chivert con la concesión de la carta puebla a su población musulmana de Chivert en 1234, a los nuevos asentamientos cristianos de Alcalá (1251); Alcocebre (1261); Almedíjar y Castellnovo (1261). De entre ellas pronto destacará Alcalá, que se convertirá en cabeza de la encomienda. Extinguido el Temple, la nueva Orden de Montesa pasa a ejercer la señoría de la encomienda. En época moderna una serie de ataques vinieron a caer sobre la población: el poblado mudejar de Chivert fue saqueado por Estellés en 1521; en 1547 un ataque de piratas berberiscos es rechazado por la población de Alcalá, así como otro a la torre vigía de Cap i Corp en 1586. Una vez unida la Encomienda a la Corona en 1592, y tras la expulsión de los moriscos, se intentó repoblar el poblado de Chivert, lo que fracasó, y se hubo de añadir éste, junto con Santa Magdalena de Pulpis, a Alcalá en 1632. Alcocebre, que había obtenido su segunda carta de población en 1330, fue incorporado a Alcalá en 1663. En el siglo XIX se produjo la segregación de Santa Magdalena de Pulpis y el gran crecimiento de la población que pasó de los 800 vecinos (unos 3.200 habitantes) en tiempos de Cavanilles, a finales del siglo XVIII, a los más de 6.000 habitantes de 1900. El siglo XIX dio cabecillas a la causa carlista, (de entre los cuales destaca en la tercera guerra, Pascual Cucala), razón por la cual fue duramente reprimida la villa, tras la victoria liberal. En el siglo XX, después de los desastres de la guerra civil, se vio sumida en una regresión económica, propiciada además por su agricultura de secano, situación que se fue modificando sensiblemente desde los años 70 por la extensión del regadío y el auge del turismo en la costa de Alcocebre y Cap i Corp. Fuente | Wikipedia
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